Trabajo Investigativo: Cambio Climático

Introducción

 

El calentamiento del planeta es un hecho comprobado científicamente, pero para algunos gobernantes no parece ser más que un cuento apocalíptico o de ciencia ficción. Lo que es evidente es que, año tras año, sus efectos se dejan sentir en el clima mundial. Los huracanes, las olas de calor, las inundaciones, la desertización o el deshielo de los polos son algunas de las consecuencias más palpables del cambio climático.

 

El trabajo investigativo que se va a realizar en este proyecto, es de tipo descriptivo. El objeto de estudio es determinar de qué manera la creación de una consultora comunicacional, cuyo servicio es la implementación de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) con el medio ambiente, a través de la Fundación Fabián Ponce Ordóñez, una institución de derecho privado,  que ha aceptado poner en práctica este proyecto; va a ayudar a frenar el cambio climático en Quito.

 

La investigación propuesta nos va a permitir revelar qué acontece con el manejo de la responsabilidad ambiental y por qué este tema no tiene un mayor alcance en las organizaciones. Pues, a pesar de que el cambio climático no solo está afectando el medio ambiente de nuestro país y del mundo, son pocas las organizaciones lucrativas y no lucrativas que se encuentran en el mercado y no colaboran para disminuir el incremento del efecto invernadero.

 

Por ello, considero pertinente profundizar en el tema del cambio climático, porque es importante conocer acerca de este terrible fenómeno, y acerca de las consecuencias negativas que se genera en nuestro ambiente, destacando que no sólo evaden las grandes empresas lucrativas la responsabilidad social, sino también, las instituciones no lucrativas.  De igual manera, se ha decidido profundizar en este tema, porque mucha de la información que se encuentra en este capítulo, ha servido como material de apoyo en los talleres realizados junto al personal interno de la Fundación, como una herramienta muy eficaz de concienciación, ya que a través de presentaciones e información relevantes al calentamiento global y sus repercusiones, han permitido informar de mejor manera al personal de la Fundación, acerca del objetivo del  proyecto, el cual consiste en la implementación de la RSC con el medio ambiente, como una política institucional que ayude a disminuir el calentamiento global.

En la actualidad, la capacitación a la sociedad para que ponga en práctica la responsabilidad social es mayor, los tiempos han cambiado y nuestra madre Tierra ya no puede soportar tantos abusos, la explotación indiscriminada y la pésima administración por parte de los seres humanos de los recursos naturales, son algunas de las razones de por qué es fundamental provocar un cambio significativo en la conducta del hombre, o en este caso, del personal interno de la Fundación Fabián Ponce O., con la finalidad de poder conservar nuestro hogar y dejar como legado a las futuras generaciones, un planeta habitable y digno de admirar por su belleza natural. 

 

El aporte a la ciencia es determinar, cómo a través de una consultora comunicacional, denominada “Consultora Nuevo Horizonte”, dedicada a implementar en las organizaciones la responsabilidad ambiental;  puede ayudar a frenar el cambio climático, y cómo la publicidad en medios alternativos y charlas de capacitación, logran generar interés en el público interno de la Fundación.

 

En este capítulo basado en datos del libro “Cambio Climático” del autor Dinyar Godrej, se analiza los fenómenos climáticos y las repercusiones que han aparecido en los últimos treinta años a causa del efecto invernadero sobre la salud, la agricultura, la ganadería, la flora y la fauna, en las cuales, se señalan responsabilidades políticas y sugieren medidas duraderas para confrontar esta situación. El objetivo de profundizar la investigación descriptiva en el significado del calentamiento global, las repercusiones a nivel global y nacional, y datos estadísticos que nos ayudan a constatar que la incidencia humana directa con el medio ambiente, es uno de los factores que han agravado este problema; ha sido y es fundamental, para haber comunicado y concienciado de mejor manera al público interno de la organización privada, denominada, “Fundación Fabián Ponce Ordóñez”.   

 

1. ¿Qué es el Calentamiento Global? 

 

Cuando nos encontramos enfermos con fiebre, la temperatura del cuerpo sube desde unos 37º C o más; este pequeño aumento lleva al ser humano a sentir un malestar. El mismo mecanismo experimenta la Tierra con el fenómeno del cambio climático, cuyo síntoma principal es el calentamiento global.

 

De acuerdo con el ecologista de Brasil y ex – ministro del medio ambiente, José Lutzenberger, “Cambio Climático” del autor Dinyar Godrej, Pág. 14 y 15. La temperatura del mundo, teniendo en cuenta los ambientes helados de los polos y los calores extremos de algunos desiertos, es de unos 14º C. Este dato ejemplar sirve para recordar la singularidad de la vida en nuestro planeta y que las formas de vida que se desarrollan en el medio ambiente, son sensibles a los pequeños cambios de temperatura de nuestro planeta.   

 

La noción de calentamiento global ha cobrado mayor protagonismo, porque la década de los noventa ha sido la más calurosa del milenio. Los siete años más calurosos se dieron en los noventa y el año 1.998 experimentó un aumento de calor tan fuerte que obtuvo la distinción de ser el año más caluroso del milenio, ya que, según datos científicos el incremento de la temperatura en el siglo XX es de unos 0,8º C.

 

Este incremento no es pequeño como aparenta, si se tiene en cuente la enormidad de las fuerzas implicadas, como las grandes masas de la tierra, los océanos o la baja atmósfera. También, resulta alarmante comprobar que especialmente durante las dos últimas décadas, la Tierra se ha calentado a un ritmo muy superior de cualquier otro momento, desde hace mil años. 

 

Para poder entender de mejor manera cómo se genera el calentamiento global, se utilizó en uno de los talleres de capacitación con el personal de la Fundación Fabián Ponce O.

 

No cabe duda en la actualidad, que el calentamiento es el motor que impulsa los demás cambios, ya que, todos los sistemas climáticos se rigen por la energía solar. En el libro “Cambio Climático”, del autor Dinyar Godrej, Pág. 18- 20. Cada año, la Tierra recibe energía equivalente a 1.000 billones de barriles de petróleo en forma de luz solar. Una parte de esta luz se refleja de vuelta en el espacio mediante las superficies brillantes, como la nieve y el hielo. El resto de la luz funciona como una especie de motor que controla las corrientes oceánicas, la evaporación, la nieve y la lluvia; mientras los árboles absorben una parte de esta luz solar y desprende vapor al circular nuevamente el agua que han tomado de la tierra. De esta forma, alimentan el movimiento constante del agua que genera vida en nuestro planeta.

 

El físico brasileño Eneas Salati, estima que la energía que se mueve cada día en la cuenca del Amazonas es comparable a unas 5 o 6 bombas atómicas. Pero a pesar de estas cantidades enormes y casi inimaginables, los sistemas climáticos mundiales representan entidades bastante precisas; si se toca, la balanza se puede desequilibrar y generar grandes desastres naturales como los que observamos actualmente. Sin embargo, para entender de mejor manera cómo se originan los cambios en el ambiente, es necesario analizar qué es el ambiente, y quiénes de los seres vivos, es uno de los causantes del desequilibrio en el ciclo natural.

 

1.1  El Origen del Cambio en el Ambiente

 

 El ambiente es el conjunto de seres vivos que integran el ecosistema, las temperaturas, humedad, vientos, precipitaciones y rocas del suelo que rodea a un determinado individuo o grupo, que de manera más o menos directa, los está influyendo positiva o negativamente, dependiendo de sus actividades y desarrollo.

 

Una de las muchas especies que se desenvuelve en el ambiente y cuya actividad es la más nociva para el planeta, es el ser humano. Paradójicamente, los daños que las personas ejercen sobre el clima tienen como base un elemento primordial para la vida en la tierra, el carbono. Este elemento es la parte esencial de cualquier ser que respire o crezca, ya sea animal o vegetal. La Tierra está llena de carbono en forma de restos, pero también, envuelve al planeta en forma de gas de dióxido de carbono. Este gas es invisible y tiene una propiedad muy importante, pues, permite que la energía solar alcance la superficie de la Tierra sin demasiadas interferencias y a la vez, retiene la energía que nuestro planeta emite tras haberse calentado. Al provocar esa demora, el carbono lleva a cabo la función de dar vida, ya que mantiene la temperatura del mundo en equilibrio estable.

 

Por desgracia la industrialización conllevó un mayor uso de carbono. La quema de hidrocarburos para cubrir las necesidades energéticas, la fabricación y la conducción de vehículos, aumenta año tras año, unos 6.000 millones de toneladas de carbono a la atmósfera.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Según expertos de la Comisión Intergubernamental sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC), en el año 2.030 los niveles de carbono en la atmósfera podrían doblar los niveles anteriores a la industrialización. Además, la tala de los bosques que se efectúa a un ritmo muy veloz, son la consecuencia de que la capacidad de la Tierra para absorber el carbono, haya disminuido considerablemente. Sin duda alguna, la destrucción de casi la mitad de los bosques del planeta, fomenta el calor y muchos cambios más; por esta razón, los descubrimientos de IPCC son preocupantes, ya que se ha previsto un incremento de hasta 3º C de aquí al 2.100, si no se actúa en relación con las emisiones de gas invernadero. Sin duda, si 3º C no parece demasiado, cabe recordar que un descenso de los mismos grados generó la última glaciación.   Fuente: Dinyar Godrej, “Cambio Climático”, Página 30-32, Editorial IntermmónOxfam.

  

Pero no solo las actividades humanas son las que influyen en el cambio del clima y del ambiente, pues su desarrollo poblacional también es un factor importante para generar cambios significativos en la Tierra, como a continuación, con datos reales por parte del autor Luis Alfredo Álvarez, en su obra “Cambio Climático I”, Pág. 14- 18; se analiza y demuestra, cómo el hombre (variable dependiente = y) desde su aparición sobre la faz de la Tierra hasta el presente, ha ido modificando paulatinamente el ambiente, de manera cada vez más directa a través de dos variables: tiempo y número de individuos.

 

Según estudios realizados por Edward Deevey (citado por Campbell, 1.985) la población original de los primeros hombres u homo habilis, incluyendo los Austrolopithecus; era de unos 125.000 individuos (con una densidad similar a la de los leones actuales en la sabana; es decir entre 0,5 y 2,5 individuos/km2).

 

En 1.987 este científico discutía con aquellos que opinaban que en el año 2.000 la población humana ascendería a unos 7.000 millones de personas, o a 8.000 millones de almas (según algunos organismos internacionales), pues, le parecía que el crecimiento poblacional de la humanidad, si bien era rápido, no llegaría a esas cifras.

 

Se limitó entonces, a aplicar una fórmula que usan los ecólogos sobre crecimiento exponencial de las poblaciones en estado natural, y el resultado cerró en una cifra exacta de 6.000 millones de individuos que fue lo que precisamente se registró en el año 2.000.

 

Así en este trabajo, se considera una biomasa corporal promedio de 70kg para el ser humano; teniendo en cuenta que si bien existen en el mundo por lo menos 1.000 millones de niños con un promedio de 5kg, también existen muchos adultos obesos repartidos por el planeta con más de 100kg promedio de masa corporal (sólo en los EUA, el 24% de su población actual de 300.000 000 de habitantes, es obesa), con lo cual, el incremento de la biomasa corporal de la humanidad en 2.500.000 años de existencia, habrá sido de casi 89.600, veces.

 

448.000.000 ton biomasa humana actual / 5.000 ton. biomasa original = 89.600 veces. 

 

Ahora queda claro, que la variable dependiente “y” (número de individuos) expresada como biomasa corporal, ha tenido un incremento extraordinario en función de la variable “x” (el tiempo); la cual, tiene una gran incidencia en el ambiente, como lo observaremos en el siguiente tema.   

 

1.1.2 Reacciones en Cadena

 

Las predicciones de los científicos del IPCC pronostican que habrá más calor en las masas de tierra, que en el mar, ya que, la superficie terrestre absorbe mejor la energía solar. Se prevé que el Ártico experimente la mayor subida de temperaturas en el invierno y que el calentamiento nocturno sea superior al diurno. En las latitudes medias como en la mayor parte de América del Norte, Europa y en algunas partes de América del Sur, se predicen más días cálidos en verano y menos días fríos en invierno.

 

Cabe mencionar, que a finales del siglo XX, el calentamiento se aceleró con un incremento de las temperaturas medidas de 0,5º C en los últimos 25 años, esto equivale a 2º C en todo el siglo. Sin embargo, el cambio al que se pueden adaptar los ecosistemas es de un máximo de 1º C. Lo que esta por venir podría ser peor, porque se cree que los efectos de ahora, son consecuencia del dióxido de carbono emitido hace medio siglo, es decir, que los niveles elevados de emisión son un daño que almacenamos para futuro. 

 

Fuente: Dinyar Godrej, “Cambio Climático”, Pág. 26, 28; Editorial Intermmón Oxfam.

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Sin embargo, los pronósticos más alarmantes se relacionan con lo impredecible:

 

  • Se espera un aumento de los sucesos climáticos extremos, como inundaciones muy fuertes, o sequías cada vez más prolongadas.
  • El incremento de los flujos de energía puede conllevar nevadas y ventiscas más intensas; de hecho, si aumentan las temperaturas, se va a evaporar más agua tanto del mar como de la tierra, si se evapora agua del mar, podrían aumentar las lluvias.

Pero esta alteración no seguiría ningún orden, ya que, las lluvias no compensarían las sequías de las tierras, sino, que se producirían desequilibrios. Algunas áreas se convertirían en desiertos porque el suelo se habrá de secar, mientras que en otras áreas se inundarían a causa de las lluvias torrenciales; en resumidas cuentas, las regiones de la costa se inundaría por las lluvias y los interiores continentales se secarían. (Ver anexo No 1).

 

En marzo de 2.000, el Worldwatch Institute de Washington, emitió un mensaje urgente donde exponía que el hielo que cubre parte de la Tierra se fundía a una velocidad muy superior a la prevista anteriormente. Esto es una señal clara de que los gases invernaderos, calientan el planeta.

 

A medida que se va fundiendo el hielo, aparece el temor que el nivel del mar aumente. Esto haría peligrar las pequeñas islas y los litorales, ya que según investigaciones realizadas por parte del Centro Hadley, “para la prevención y la investigación climática”, se prevé un incremento del mar de casi 40 centímetros de aquí al 2.080, si no se actúa para modificar las emisiones de gas invernadero. Esto significa que las inundaciones anuales podrían afectar hasta 94 millones de personas. Las regiones de la costa del sur y sudeste asiático serían las más perjudicadas, porque las tormentas podrían empujar el agua del mar hacia el interior de la Tierra.

 

 

 

 

 

 

 

El estudio más detallado realizado hasta ahora sobre la Antártica, muestra que en el tiempo de una década, el calentamiento global ha acelerado en un 75% el deshielo anual. Los investigadores, liderados por la agencia espacial estadounidense NASA, utilizaron imágenes satelitales para calcular el derretimiento.

Estas señales sin lugar a duda, alertan respecto al calentamiento mundial, pues, hasta ahora el aumento del nivel del mar que amenaza a dichas islas y que aparecen en las predicciones  del Hadley Center, se debe a la expansión térmica del agua del mar ahora más cálido. Todavía se debe tener en cuenta los grandes volúmenes de agua que se podarían desprender de las masas del hielo, ya que, de acuerdo con un estudio de la ONU, los glaciares del Himalaya “se reducen más rápido que en cualquier otro lugar del mundo”. Si el informe del Worldwatch Institute, que prevé la reducción de una quinta parte de los glaciares de esta región en los próximos 35 años, parece alarmista, el estudio de la ONU todavía es más duro, porque prevé la completa desaparición de estos glaciares en el mismo lapso de tiempo; esta posible desaparición sería una catástrofe para cientos de millones de personas del sur de Asia que dependen del agua de los glaciares que se funden en verano, más que de las lluvias monzón, para regar sus cosechas y tener agua para beber. Para poder corroborar estas predicciones, la organización denominada “Greenpeace”, lo sustenta con el siguiente informe: 

      

 

 

La Evidencia está en los datos

 

La Estación Meteorológica de l´ Estartit (Girona) estudia la temperatura del agua de mar desde hace 25 años a una milla al este de las Islas Medas. Ahora, tras más de 20 años de trabajo con observaciones semanales, la temperatura media anual muestra una significativa tendencia a incrementarse en unos 0,7º C en la superficie y 0,4º C a 80 metros de profundidad. La temperatura del aire muestra una tendencia similar con un incremento de 0,5º C. Durante los últimos 7 años en los que ha funcionado el mareógrafo, éste ha registrado una subida del nivel del mar del orden de un centímetro cada tres años. Un dato obtenido para un corto periodo de tiempo, pero sin embargo, significativo.

 

Fuente: Informe de Greenpeace, Efectos del cambio climático en la región mediterránea.

   

 

1.2.1 Negociación por un Cambio Positivo

 

Al observar día a día las terribles consecuencias que se genera en nuestro planeta, producto del calentamiento global, muchos mandatarios han decidido desde hace algunos años atrás, implementar protocolos que ayuden a comprometerse a los países de todo el mundo, en medidas y políticas que disminuyan el calentamiento global, provocado por alguna de las actividades del ser humano. Si bien es cierto, es una medida que trata de concienciar a la raza humana acerca del daño que estamos provocando al medio ambiente, considero necesario que cada individuo que conforma una nación, en este caso el Ecuador; debemos de colaborar a reducir los efectos del calentamiento global, desde nuestro ámbito de acción, porque sólo de esta manera y con nuestro ejemplo, podremos influenciar a aquellas personas que nos rodean a aplicar las mismas medidas conservacionistas; y a su vez, exigir a todos los estados del mundo, que apliquen medidas más rígidas, en post de la seguridad de la Tierra.

 

Según datos registrados, las negociaciones para controlar los productos químicos que destruyen el ozono empezaron a mediados de los ochenta, específicamente, en marzo de 1.985 los gobiernos llegaron a un compromiso en la Convención de Viena para proteger la capa de ozono. De igual manera en el año de 1.987 en Montreal, se estableció un Protocolo para reducir las sustancias que en un futuro podrían destruir el ozono; posteriormente, se revisó con las enmiendas de Londres y Copenhague la eliminación de productos dañinos para la capa de ozono, y se añadieron sustancias controladas a la lista. Pero poco después de firmar el Protocolo, las pruebas científicas mostraron que sus disposiciones eran insuficientes y que se debían tomar más medidas.

 

Fuente: Dinyar Godrej, “Cambio Climático”, Pág. 43, Editorial Intermmón Oxfam.

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Los éxitos en la lucha para proteger el ozono deben observarse con cuidado, porque ahora el daño es mayor que nunca y los científicos predicen que van a pasar varias décadas antes de que el agujero de ozono estacional no aparezca más. Las repercusiones políticas de un cambio positivo en beneficio de la vida en el planeta y el medio ambiente, son vitales para fomentar una viabilidad técnica y financieras de alternativas tecnológicas. Pero lamentablemente las oposiciones del sector privado siempre se presentan en forma de obstáculos en todos los gobiernos del mundo, y siempre han encontrado un nuevo espacio para negociar en pos de sus beneficios financieros. Todavía no se puede demostrar que la humanidad sea capaz de apartarse del futuro desastre mundial, un claro ejemplo, fue (y son) los sucesos que a diario observamos en las noticieros del país, en los cuales, nos hemos podido dar cuenta de los cambios significativos en todo el planeta como producto de la inestabilidad natural, y sobretodo, producto de las malas decisiones gubernamentales aplicadas por algunos estados, seducidos por el poder adquisitivo de las grandes empresas privadas y cuyas decisiones no permiten establecer acuerdos ni proyectos a largo plazo; un ejemplo de ello, lo observamos en los siguientes artículos, en los cuales, se observa claramente las consecuencias naturales que el pueblo de dichos países ambiciosos tienen que soportar por causa de estas terribles políticas.

 También, es necesario determinar si es adecuada la transferencia de tecnologías que no perjudiquen y aceleren los resultados del calentamiento global. La transferencia de tecnología funciona mediante un Fondo Multilateral, donde los países del Norte depositan sus contribuciones; pero no está claro que sea suficiente, porque como afirma el parlamentario argentino Dante Caputo: “los países del Norte, apenas representan el 15% de la población mundial, consumen casi el 80% de los recursos del planeta, usan casi el 85% de las sustancias que destruyen el ozono, y han vendido sustancias de este tipo por unos 30 mil millones de dólares, a lo largo de la última década.”

 Si estos atropellos a nuestro planeta en beneficio de nuestros bolsillos o comodidades, no encuentran una solución que la pueda remediar, el reino del hombre llegará a duras penas al 2.100. A este paso, en un siglo el planeta estará medio muerto y los seres humanos también, según análisis realizados por los autores del libro “La Tierra Explota”, Giovanni Sartori y Gianni Mazzoleni, Pág. 55- 58.

 

No nos damos cuenta, que estamos destruyendo nuestro hogar al disminuir los recursos naturales de los cuales nos alimentamos, el auge de la contaminación y las modificaciones en el sistema climático generadas por la mayoría de nosotros, hacen que la superficie habitable de la Tierra, cada vez sea menor. Los datos son alarmantes y se prevé que la población crecerá hasta llegar al doble de lo que es hoy, y para entonces, el planeta habitable será la mitad de lo que es actualmente.

 

El libro “La Tierra Explota”, Pág. 47- 49., sostiene que la superpoblación del Tercer Mundo, uno de los grandes problemas que nos amenaza, se podría solucionar con medidas políticas globales. Se señalan algunas causas que lo impiden, como: la iglesia   Católica y su absurda oposición al control de la natalidad, que los Estados Unidos no hayan ratificado el Tratado de Kioto y los políticos incapaces de ver más allá de los intereses inmediatos, son factores macros que obstaculizan las buenas acciones y políticas que se tratan de negociar, en beneficio de nuestro planeta y de nuestras futuras generaciones.

1.3 Consecuencias para la Salud Humana

El ritmo de trabajo y de descanso condiciona el cuerpo humano. Tanto el trabajo en exceso como el descanso ininterrumpido son nocivos para la salud humana, pero cuando tratar el calor se convierte en la principal tarea para el cuerpo, el descanso resulta cada vez más una actividad esencial para cargar nuestras energías. Como la atmósfera se calienta y genera olas de calor cada vez más fuertes, el enfriamiento de la noche resulta esencial; por desgracia, el calentamiento atmosférico no es uniforme y los mayores aumentos ocurren de noche en latitudes superiores a los 50 grados. En algunos lugares, se prevé que las muertes relacionadas con las olas de calor se van a doblar de aquí al año 2.020, también se piensa, que para esas mismas fechas, el calor prolongado producirá nubes de humo y alergias que podrían ocasionar problemas respiratorios en las áreas urbanas.

 Pero las olas de calor sólo representan un aspecto del cambio climático, debido a que la inestabilidad de los esquemas climáticos es otro indicador destacado. En algunos casos, esta inestabilidad se manifiesta mediante una aceleración en el ritmo de los cambios, y en otros, mediante sequías prolongadas e intensas; estos desastres no sólo hacen aumentar el número de muertos de manera directa cuando la gente se ahoga o se muere de hambre, sino también, favorecen las olas de enfermedades infecciosas que se afianzan y son muy difíciles de erradicar. En muchos casos, la consecuencia de una catástrofe medioambiental en el mundo, resulta ser una concentración de personas desplazadas y confinadas en campos, a menudo sin acceso a agua potable ni a una higiene mínima. El intento de controlar los brotes de enfermedades en casos como éstos, es como intentar combatir un incendio con cubos de agua, ya que el problema se encuentra en nuestras malas acciones y las contaminaciones ambientales que provocamos.

 Como consecuencia de este cambio climático, las enfermedades se van a expandir por todo el mundo, ya que según estudios realizados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) el riesgo de transmisión de la malaria se va a doblar en los próximos 20 años en la mayoría de los países del sur y del centro de Europa, de acuerdo con los cambios de temperatura previstos. Sin embargo, este tipo de situaciones sólo sirve para medir las sofisticadas capacitaciones de control y erradicación de enfermedades de las naciones ricas. En cambio, apenas se comenta en este informe por parte de la OMS, sobre el incremento de enfermedades transmitidas por los mosquitos en los terrenos más elevados del denominado Tercer Mundo, como consecuencia del aumento de las temperaturas y los terrenos húmenos productos de las fuertes precipitaciones en zonas tropicales.

Los mosquitos desempeñan el papel más importante en la difusión de enfermedades generales por el cambio climático, según el ingeniero ambiental Cléber Realpe funcionario del Inami, quien enuncia, que muchos de los mosquitos que se encuentran en nuestro país, pueden transmitir la malaria, el dengue, la fiebre amarilla y varios tipos de encefalitis. El ingeniero recalca, que a causa de la mayor resistencia a los medicamentos o del descenso de los esfuerzos de la sanidad pública en el Ecuador, la malaria amenaza la vida de 50 personas por día, la mayor parte de las cuales, son niños o niñas.

 De igual manera, el cambio climático puede influir en la transmisión de la malaria de varias maneras; pues, los periodos de calor prolongados (de más de 16 grados) son una condición previa para que los mosquitos transmitan el parásito de la malaria más violento. A medida que hace más  calor, los mosquitos crecen más deprisa y pican más a menudo, en estas condiciones el parásito reduce a la mitad el tiempo que tarda en desarrollarse en el organismo del mosquito, por tanto, se doblan las oportunidades de que se transmita antes de que el mosquito muera. Otros fenómenos meteorológicos intensos, como las inundaciones y las sequías, contribuyen también a la difusión de enfermedades, ya que permanecen charcas de agua tras las inundaciones y los ríos se reducen en los tiempos de sequía, convirtiéndose en zonas de crecimiento favorables para los mosquitos.

Actualmente, también aumentan los casos de dengue transmitido por otro tipo de mosquito. Este tipo de fiebre prefiere temperaturas que no desciendan de los 10 grados, como el caso de la ciudad de Guayaquil, un lugar propicio para el desarrollo de esta enfermedad. Sin embargo, pocas son las iniciativas que el gobierno ecuatoriano u organismos no gubernamentales, tratan de aplicar para contrarrestar los efectos que muchas de estas epidemias afectan al pueblo ecuatoriano y a millones de personas del mundo; ya que, alrededor de 100 millones de personas contraen esta terrible enfermedad.       

 Pienso que una de las formas de combatir la propagación de las enfermedades provocadas por el calentamiento global, consistiría en tomar medidas adaptadas e intensas. Esto implicaría mejorar los sistemas de vigilancia y, tras localizar posibles amenazas, tomar medidas para limitar la población de los transmisores de la enfermedad, informar a las personas acerca de las medidas de protección y proporcionar medicinas preventivas cuando sea posible. Muchas naciones industrializadas ya lo llevan a cabo, pero otros países más pobres como Ecuador, experimentan dificultades con la medicina básica; y si el cambio climático aumenta, la posibilidad de que surjan brotes de enfermedades, serían una vez más, superiores en el Tercer Mundo.

 Sin embargo, una de los objetivos de la Consultora Nuevo Horizonte, es el de concienciar a las personas, acerca de los recientes desastres que han cobrado un precio elevado en vidas humanas; pues, en febrero de 2.000, unos ciclones inesperados y unas fuertes lluvias inundaron gran parte del sur de África. Dos años antes, cuando el huracán Match llegó a Honduras, la devastación y las pérdidas de vidas humanas no terminaron con los deslizamientos y las casas inundadas. Una desafortunada trinidad de cólera, malaria y dengue apareció para prolongar la miseria, un claro ejemplo de las terribles consecuencias que dejan las epidemias.

 1.3.3 Seguridad y Soberanía Alimentaria

 Sin lugar a duda, el cambio climático también va a tener implicaciones en la producción de alimentos, como por ejemplo, los altos precios de los alimentos ecuatorianos y a nivel mundial, que pudimos constatar durante el periodo de abril a mayo del 2.008, como resultado de los estragos de los fenómenos climáticos. El Hadley Center calcula que “la cantidad de personas con riesgo de hambruna va a aumentar en 30 millones hacia el año 2.050 debido al cambio climático”.

Las consecuencias para la salud  debidas al deterioro de las condiciones de vida provocadas por el incremento del nivel del mar, las sequías, inundaciones y otros desastres climáticos vienen determinadas por el fenómeno en sí, por los desplazamientos que provoca y también por factores económicos y sociales que condicionan la calidad del bienestar humano. Cuando el clima hace estragos en la cotidianidad de la gente y destruye los recursos locales, genera debilidad y enfermedades.

 El mayor riesgo para la salud podría proceder de un giro repentino del sistema climático mundial, provocado por un conjunto de reacciones en cadena. Así, algunas partes del mundo habitado serían mucho más calientes o mucho más frías. La posibilidad de que suceda todavía se estima baja, pero no imposible. Ante esta situación no se trataría tanto de combatir las enfermedades o el hambre, como de lidiar con el clima mismo.   

 Los agricultores de todo el mundo y sobretodo del Ecuador, son gente muy astuta y profesional en su labor, pero su experiencia está basada y acostumbrada a adaptar sus cosechas al ritmo marcado de las estaciones. Sin embargo, la mala costumbre e implementación de técnicas agrícolas ortodoxas, en el transcurso de los años, está desprendiendo gases de efecto invernadero de varias formas; primero, se desprende dióxido de carbono cuando se talan árboles para hacer campos, cuando se queman los desechos de las granjas y cuando en el caso de la agricultura industrial, se emplea energía fósil para usar la maquinaria pesada y llevar a cabo los procesos de producción implicados en la fabricación de pesticidas y fertilizantes. De igual manera, los arrozales y grandes cantidades de rebaños de ganado desprenden metano, y finalmente, el óxido de nitrógeno procede principalmente de los fertilizantes  hechos a partir de nitrógeno.

 Por esta razón, el grupo intergubernamental de expertos sobre el cambio climático (IPCC) considera que la agricultura es responsable del 20% de las emisiones de gas de efecto invernadero, mediante actividades como la fertilización, las plantaciones de arroz y la cría de ganando, y otro 14% procede de la tala o la quema de bosques. A menudo, estas actividades se llevan a cabo para obtener más tierras de cultivo dañando irreparablemente el frágil ecosistema de bosques y selvas.

 En cuanto a la escasez de agua, las conclusiones son bastante alarmantes, ya que si el mundo prosigue como hasta ahora, unos 3 mil millones de personas van a experimentar escasez de agua, sobre todo en el norte de África, en el Oriente Medio y en las zonas montañosas, las mismas que podrían generar problemas entre los seres humanos por adquirir un poco de este valioso elemento natural.

Los científicos implicados en las predicciones sobre el suministro de comida llegan a tres conclusiones: en las latitudes más bajas, sobre todo en las regiones áridas y semiáridas de los trópicos donde la agricultura ya experimenta problemas, podría reducirse el rendimiento y aumentar el riesgo de hambruna; a su vez, el aumento de dióxido de carbono en la atmósfera podría fomentar en algunas regiones templadas el crecimiento de algunas plantas, como el trigo, al acelerar el proceso de la fotosíntesis.

 Pero los científicos no son tan entusiastas con respecto a la aceleración del proceso de la fotosíntesis, porque no todas las cosechas se benefician de un nivel de dióxido de carbono más elevado; por ejemplo, el maíz, el sorgo y la caña de azúcar se ven perjudicadas, aunque otras semillas más agresivas logren sacar un beneficio. No hablemos del aumento de plagas, ya que más del 40% de las cosechas de alimentos mundiales se echan a perder a causa de las plagas, las enfermedades de las plantas y los efectos de las malas hierbas, son factores que anualmente producen la pérdida anual de 500 millones de dólares y la cual ha sido en los meses de abril y mayo del presente año, un efecto negativo para la crisis económica mundial. 

 En el año 2.002, el Hadley Center expuso en su evaluación las consecuencias del cambio climático, la cual predice que en el año 2.050, 30 millones de personas más sufrirían hambre debido a la escasez de alimentos. Un 18% más de africanos correría este riesgo, pero un informe anterior del Instituto del Clima presentó una perspectiva más dura, ya que calculaba que 300 millones de personas sufrirían desnutrición crónica, sólo en la región de África en el año 2.010.   (Fuente: Dinyar Godrej, “Cambio Climático”, Pág. 62).

 Los retos a los que se enfrenta un mundo cada vez más poblado en relación con la producción de alimentos, son bastante desalentadores, pues se estipula que en un plazo de 30 años la cosecha debería doblarse para que la escasez no resulte un caos. Actualmente, surgen esquemas innovadores para la agricultura sostenible en muchos países pobres, encaminados al mayor rendimiento y a la mejor repartición de la comida; pero los estragos de las economías de libre mercado son muy fuertes, ya que para muchos agricultores la producción comercial es la única alternativa para no unirse a los desposeídos en los suburbios urbanos.

 

Los agricultores ricos y las transnacionales se apropiaron de esta revolución y exigen tener siempre la última palabra en todo, desde lo que se planta los fertilizantes y pesticidas que se deben usar, hasta el precio que desean pagar por el producto final. En un principio, se estableció como punto de referencia para los agricultores en países con déficit agrícola, el desarrollo sustentable, pero el resultado fue una especie de agricultura industrial que erosiona la tierra, aumenta el uso de pesticidas, energías fósiles y contaminan el agua.

 

El problema de la erosión de la tierra es muy agudo, porque 2,5 centímetros de capa superficial de suelo tardan unos 500 años en formarse y el sistema de producción agrícola que ahora impera provoca una erosión que supera la capacidad de recuperación del suelo. La pérdida de nutrientes se ha estimado similar a la capacidad de fertilizantes que se usan actualmente en la agricultura mundial. Las elevadas temperaturas que calientan el suelo aceleran la pérdida de nutrientes, además, el avance de la desertización en tierras pobres se ve fomentado por sequías prolongadas.

 

Cuando se inició la Revolución Verde, se ridiculizaron los métodos tradicionales de agricultura que muchos países subdesarrollados como el Ecuador, venían aplicando, y que optaron tiempo atrás por cultivos de subsistencia por encima de cultivos comerciales y que dependen de la labor humana y animal. Al contrario de muchas potencias comerciales, se fomentó una visión de modernidad en el ámbito internacional y se sustituyó el arado por el tractor que desprende dióxido de carbono, los excrementos usados como fertilizantes, dieron paso a los fertilizantes químicos que envían óxido nitroso a la atmósfera, y sin lugar a duda, este tipo de metodología benefician a los granjeros más ricos a expensas de los más pobres.

 

Cabe recalcar, que por cada dólar de ayuda concedido por los grandes países industrializados, se generan tres dólares de ganancia en estas naciones, las cuales son los únicos beneficiados a costa del medio ambiente y los graves perjuicios que se está generando en nuestros suelos y la estabilidad de nuestras poblaciones. (Fuente: Dinyar Godrej, “Cambio Climático”, Pág. 64- 66)

 

1.4.3 Escasez y Desigualdad

 

Sin embargo, el mayor problema de la agricultura moderna es el desequilibrio entre lo que se produce y lo que se desecha. En los Estados Unidos, un estudio del gobierno reveló que más de una cuarta parta de los alimentos producidos en este país no se comía, en el Reino Unido se tira cada año comida que podría alimentar a 270.000 personas; con las economías del dinero en funcionamiento, algo tan básico como la producción de alimentos se desvía de lo que debería ser, a causa de las demandas de bienestar. Los países industrializados, con un cuarto de la población mundial, usan la mitad del grano del mundo, a menudo para alimentar a los animales que se van a comer como carne.

 

Quizá esto no sería muy significativo si los países ricos fueran autosuficientes, y si no, acapararían los recursos con el simple poder del dinero. En este punto, pierden sentido los argumentos sobre el control de la población en desarrollo, como un mecanismo para conservar los recursos e implementar la degradación del medio ambiente; ya que, si se observa el consumo de dichos recursos, se nota que la realidad es muy distinta e injusta, debido a que si la población se midiera en términos de consumo, los Estados Unidos tendrían una población equivalente a dos veces la de China y casi seis veces la de la India, los dos países más poblados del mundo. Quizá sería más inteligente detenerse primero en el exceso de consumo, antes de culpabilizar al exceso de población.

 

Es muy triste observar que mientras muchas personas pobres del Tercer Mundo trabajan en condiciones cercanas a la esclavitud y cosechan para los gigantes alimentarios locales y mundiales por una miseria y mientras los especuladores constituyen sus fortunas con la certidumbre de un futuro cómodo, las instituciones como el Banco Mundial insisten en establecer condiciones iguales donde se eliminen los precios de apoyo que podrían aportar a esos trabajos algo más que un sueldo de hambre.

 

La mayor parte de los estudios que hablan de un porvenir más favorable para la adaptación de la agricultura al cambio climático, asumen la disponibilidad de agua, pero si esta hipótesis no se cumple, las cosas resultarían muy distintas. Se van a dispara las demandas de irrigación, sobre todo si el aumento de las temperaturas va acompañado de una falta de lluvias; además, se teme que las sequías desemboquen en desertizaciones.

 

Mientras los modelos científicos sobre las consecuencias del cambio climático en la agricultura intentan confrontar la cantidad y la complejidad de los factores implicados, la gente a nivel mundial advierte cómo les afecta el clima y espera a ver lo que suceda a futuro. (Fuente: Dinyar Godrej, “Cambio Climático”, Pág. 66- 69).

 

1.5 Consecuencias para la Flora y la Fauna

 

Parece muy probable que haya otras extinciones provocadas por el cambio climático que no se han advertido, pues el ritmo acelerado de este cambio provoca un estrés adicional a las especies que quizá ya sienten la dureza de la destrucción de su hábitat y otros cambios medioambientales causados por los seres humanos, como la deforestación y la contaminación del agua. Por ejemplo, los sapos y ranas de todo el mundo y principalmente del Ecuador, experimentan deformaciones terribles y anormalidades en la piel, como el albinismo. Muchos de estos cambios se deben a la destrucción de la capa de ozono, ya que los contaminantes químicos desempeñan una función considerable en todo el proceso del cambio climático

 

De igual manera, el cambio climático perjudica la fauna de otras maneras, como la alteración de la cadena alimentaria cuando algunas especies pierden terreno, migran o se reduce su  número a causa de las modificaciones del entorno físico. También, desequilibra la relación entre los predadores y las presas; en consecuencia, se generan explosiones en la población de algunos animales que pueden ser plagas para los seres humanos, como las ratas y los mosquitos. Lo que aún no hemos comprendido, es que los animales viven en ecosistemas tan frágiles, que cualquier cambio, por pequeño que sea, puede tener consecuencias enormes. Así se dice que las cucarachas han vivido en la Tierra desde el tiempo de los dinosaurios y probablemente van a sobrevivir a los seres humanos, sin embargo, el cambio climático que va de la mano con la reducción del hábitat a causa de los asentamientos humanos, y con los errores ecológicos de la humanidad, va a poner en peligro a una amplia gama de flora y fauna. Este daño también va a afectar directamente a los seres humanos que dependen de ella.

 

Uno de los hábitat más frágiles y del cual depende la existencia de millones de plantas y animales, son los arrecifes de coral, un caso representativo, ya que la apariencia vívida de este ser precioso, procede de sus colores. Pero es conocido que a los corales no les gusta el calor y viven en aguas de entre 10 y 30º C, si la temperatura cambia en 1 o 2º C por encima de la temperatura máxima a la que están acostumbrados, sufren estrés y empiezan a expeler algas simbióticas microscópicas, denominadas zooxantellas. De esta forma, se acaba un matrimonio donde las algas proporcionan el nutriente esencial y los colores vívidos a los corales. Su esqueleto de piedra caliza queda expuesto y puede morir si el blanqueo es demasiado grave. En 1.998, el año más calido desde que se iniciaron los registros de temperaturas, la mayor parte de los sistemas de arrecifes de coral tropicales se vieron afectados por el blanqueo. Luego, siguieron los de Australia, el océano Índico, las islas de Florida, el Caribe, el Mar Rojo y las Bahamas. El resultado fueron miles de kilómetros cuadrados de coral muerto.

 

Desde 1.979, no se habían visto acontecimientos masivos como este último, ninguna de las comunidades indígenas que han vivido cerca de los arrecifes de coral durante miles de años tienen un nombre en sus lenguas para definir este fenómeno tan espantoso y preocupante. Esto sugiere que nunca antes lo habían presenciado y que forma parte de un ciclo natural desconocido, pero además de la vida de los corales y su belleza, ¿qué más está en juego con la desaparición de los arrecifes de coral? Para los países vinculados con los arrecifes, como las Islas Galápagos en el Ecuador, son el sustento de comunidades enteras y puede llegar a peligrar. La gran barrera de coral de Australia genera miles de millones y medio de dólares procedentes del turismo, los arrecifes de Florida generan 2 mil millones y medio de dólares y los del Caribe, 140 mil millones de dólares. También, conforman uno de los ecosistemas con especies más diversas del mundo y son la cuna de muchos peces. Un 25% de la pesca de los países en desarrollo proviene de los arrecifes de coral, porque éstos resulta una fuente de proteínas vital, y la cantidad de peces existentes en el mundo se reduce de manera alarmante debido a la pesca incontrolada, así que cualquier disminución en el hábitat podría tener unos efectos bastante fuertes.  

Los arrecifes también cumplen la función de proteger los litorales de las tormentas y las fuertes olas, es muy irónico que justamente cuando el clima mundial es más lluvioso, esta línea de defensa se debilite, por ejemplo, en 1.986, en plena furia del monzón, las tormentas y el oleaje destrozaron playas, casas y las líneas de ferrocarril del litoral. El daño fue más pronunciado ahí donde se había destruido el arrecife de coral.

 

Los arrecifes de coral se suelen recuperar del blanqueo, pero en circunstancias extremas, este blanqueo puede provocar su muerte. Con episodios de blanqueo cada vez más frecuentes, la recuperación puede resultar más difícil y la composición de los arrecifes podría cambiar completamente. Es preocupante saber que la reducción de esta hermosa especie también contribuirá al cambio climático, porque absorben dióxido de carbono, al retenerlo para formar su esqueleto.

 

Pero no solo esta especie va a sufrir graves consecuencias, ya que otras especies marinas también sienten el aumento de las temperaturas del agua del mar, como el salmón del Pacífico norte; esta población de pez disminuyó de manera drástica en 1.997 y 2.000 según análisis realizados, ya que la temperatura del océano subió hasta 6º C más de lo normal. El salmón del Pacífico ya ha empezado a trasladarse al norte hacia el Mar de Bering para escapar de las elevadas temperaturas. En el mar del Norte, el bacalao desaparece a un ritmo alarmante, ya sea por las altas temperaturas o por la pesca excesiva; además, a menudo se pesca el pez antes de que sea sexualmente maduro y haya tenido tiempo de reproducirse.

 

Sin lugar a duda, una de las consecuencias  más evidentes del cambio climático y específicamente, por consecuencia de las altas temperaturas, se puede observar en la fauna terrestre, con respecto a la modificación de la distribución de las especies, además, de las especies que se trasladan  a otro territorio, ocupando los nichos ecológicos de antiguos habitantes. El cambio de las temperaturas en una zona genera más dificultades, pues, por un lado, resulta asombroso para muchos biólogos observar cómo algunas especies de plantas van subiendo para mantenerse en la franja de temperaturas que prefieren, a pesar de que esto supone que su hábitat se va a ir reduciendo. Por otro, según Adolfo Quelal guía turístico de la reserva ecológica El Ángel, ubicado en la provincia del Carchi, cuenta que hay especies más desafortunadas que no consiguen evolucionar a la misma velocidad que el cambio climático y cuyo destino lamentablemente es su extinción, como el caso de la chupalla y el frailejón de páramo, única en su especie a nivel mundial. (Fuente: Dinyar Godrej, “Cambio Climático”, Pág. 73- 76).

 

Sin embargo, las consecuencias del calentamiento global no solo se refleja en los ecosistemas de la Tierra, puesto que, al otro lado del mundo, un gigante que inspiraba temor por su capacidad de cazador, se ve obligado a seguir una dieta que lo mata de hambre. Según el Canadian Wildlife Service (Servicio de fauna y flora canadiense) ha medido en los últimos años, el adelgazamiento de los osos polares del Ártico. La mejor estación de caza para el oso es el invierno, cuando se desplaza por el hielo del Ártico para alimentarse de focas y de otros animales marinos; así, se les forma una capa de grasa que les sirve para las épocas más difíciles cuando el hielo se retira. Están acostumbrados a comer durante periodos muy largos, siempre que hayan cazado en invierno, pero ahora, el frío llega más tarde y la primavera antes; el hielo se rompe más rápido de lo normal y su tiempo de caza en el hielo del mar se ha acortado. Esta reducción de comida que pone en peligro a los osos adultos, vuelve muy vulnerable la generación siguiente. Los investigadores se dan cuenta de que las hembras son incapaces de criar el par de cachorros que suelen partir en cada camada, durante los años que dependen de las capacidades de caza de su madre, y es preocupante, porque los investigadores ven, que a mitad de la estación, uno o incluso los dos cachorros no van a sobrevivir hasta la siguiente estación de caza.

 

Es que la masa de hielo del Ártico es el hábitat de varias comunidades de animales, desde el zooplancton microscópico, hasta las gigantescas morsas. A menudo, lo que no va bien para los osos polares, tampoco va bien para los otros animales. Si el hielo del mar disminuye, puede significar un desastre para los distintos tipos de focas y morsas, debido a que esta especie tienen que estar en aguas pocas profundas para poder bucear hasta el fondo y poder conseguir de esta manera su alimento. Cuando salen del mar, el hielo tiene que ser fino para que las morsas lo puedan romper, pero a la vez debe ser suficientemente grueso para que soporte 1.000 kilogramos de peso; en cambio, las focas usan el hielo como una plataforma de pesca, para dar a luz y cavan guaridas para proteger a sus crías, en las cuales, permanecen allí durante varias semanas a salvo del duro invierno Ártico.   Pero en el presente, el hielo se rompe antes de hora o llueve y se desploman los muros de las guaridas, y las oportunidades de que las crías sobrevivan se reducen mucho.

 

También, los pájaros marinos se reúnen donde se junta el hielo y el mar en el Ártico, y se alimentan de las grandes cantidades de pescado existente. En 1.997 según informes realizados por WWF, miles de pájaros marinos de Alaska murieron como resultado de un aumento inesperado de la temperatura de la superficie del agua. Los peces se trasladaron a aguas más profundas y frías, donde los pájaros no podían llegar; así los pájaros marinos murieron de hambre.

Este caso es un claro ejemplo de muchos otros que pueden ocurrir o que ya han sucedido, solo cabe recordar que en muchos lugares del mundo se ha observado la tendencia de las aves migratorias a irse antes hacia lugares fríos y a permanecer ahí por más tiempo. También, se ha notado que algunas aves migratorias se confunden por el cambio del ritmo climático, y más aún, por la desaparición de sus hábitats, trayendo como consecuencia su extinción, como es el caso de muchas aves de Galápagos y del continente que están desapareciendo estrepitosamente.  

 

1.5.3 Reducción de los Hábitats

 Estudios realizados por parte de la oficina meteorológica del Hadley Center for Climate, dice que un 35% de los hábitats terrestres podrían quedar destruidos a finales del año 2.060 y no existe ninguna garantía de que se vayan a formar nuevos hábitats con una diversidad ecológica parecida para sustituir a los anteriores, sobre todo si se tiene en cuenta el desarrollo incontrolable de la población humana; sin lugar duda, se van a extinguir especies de animales y vegetales.

 

Se predice que las primeras especies que van a desaparecer son las que viven en hábitats únicos y aislados, por ejemplo, debido al cambio climático pueden extinguirse algunas especies de chimpancés de Etiopia, algunos marsupiales de las montañas de Australia, la mariposa monarca en las tierras de invierno de México, entre otra gran variedad de especies. Estas pérdidas podrían ser del 20% en las zonas más vulnerables del Ártico y en los hábitats de montaña; mientras que en las regiones más amenazadas se encuentran en algunas partes del este de Liberia, el norte de Alaska, los ecosistemas boreal y taiga de Canadá, las islas árticas de Canadá, el norte de Escandinava, el oeste de Groenlandia, el este de Argentina, las llanuras tibetanas y el sudeste de Australia.

La mayor pérdida de hábitat, va a suceder en las latitudes más del norte, donde se registra un ritmo rápido de calentamiento. Se podría perder hasta un 70% de los hábitats de las latitudes más altas de Canadá, Rusia, Suecia, Finlandia, Uruguay, Bután y Mongolia que puede perder un 45% más de los hábitats existentes.

 

De todas formas, tampoco ahora las cosas son fáciles para los bosques, porque casi la mitad de los bosques originales que cubrían el planeta, han desaparecido y los árboles de muchas regiones se han debilitado a causa de la contaminación del aire. Si además, suben las temperaturas, también se necesitaría más humedad, así, en regiones con suelos pobres y pocas lluvias, la vegetación se secaría, se perdería la diversidad y no se producirían grandes crecimientos. El clima más calido también favorecería las enfermedades y las plagas, como lo había citado anteriormente.

Cabe recalcar que la WWF Internacional en 1.999 reportó que desde 1.989, 25 millones de árboles han muerto como consecuencia del cambio climático y las actividades humanas, en una matanza sin precedente e indescriptible.

 

Otra de las consecuencias de un calor más intenso y de la falta de lluvia sería la mayor vulnerabilidad de los bosques a los incendios. Estos podrían tener graves repercusiones en el sur de Europa y zonas más propensas al calor seco; a parte, estos incendios generarían un aumento significativo de los bancos de niebla que provocan colisiones de barcos, accidentes de tráfico e incluso choques de aviones. Como ejemplo, tenemos el caso de Malasia donde perdió miles de millones de dólares por la cancelación de las vacaciones de muchos turistas y el cierre de aeropuertos.

 

Los bosques del mundo reducen una cuarta parte del dióxido de carbono emitido por los seres humanos, y actúan como dice el Hadley Center, como “freno” del aumento de dióxido de carbono y del calentamiento mundial. Si los bosques sufren, el freno deja de funcionar y sin lugar a dudas las consecuencias serán terribles e irreversibles, es por ello que debemos atesorar los diferentes ecosistemas que nos rodean, ya que como se ha podido constatar en esta investigación, cualquier cambio en el medio ambiente de otro continente, podría desatar fuertes repercusiones en aquel lugar, y al otro lado del mundo, como un efecto mariposa.

 1.6 Soluciones para una Crisis Mundial

 Solo queda preguntarse, qué se ha conseguido hasta ahora con las múltiples reuniones o acuerdos firmados, como el Protocolo de Kioto, ya que, se ha permitido que varios países como Australia, aumentara en un 8% sus emisiones respecto a los niveles de referencia de 1.999, aún sabiendo que ahora las a aumentado en un 17% más;  mientras los Estados Unidos ha emitido en estos últimos años un 30% de dióxido de carbono más respecto a los niveles de referencia de 1.999. También, la previsión para Canadá todavía es más asombrosa, porque se habla de un aumento de las emisiones de un 130% por encima de los niveles de referencia para el año 2.010. A pesar de todos estos argumentos válidos, los cuales transmiten la idea de que las personas nos hemos acostumbrado a disfrutar de un estilo de vida consumista, donde podemos satisfacer nuestras necesidades de manera inmediata y conducir distancias largas sin tener en cuenta nada más que nuestro superfluo estilo de vida, no nos damos cuenta que estamos acabando con nuestro planeta, a pasos agigantados.

 En muchos casos los hechos hablan de avaricia más que de necesidad, y junto con los argumentos legítimos y muy bien fundamentados por parte de científicos, ecologistas y biólogos de todo el mundo, se observa claramente la falta de visión de futuro que experimentan muchos mandatarios, y sobretodo, cada uno de notros. Por esta razón, el planeta requiere de nuestra participación directa en cada una de las actividades que realizamos independientemente de nuestra labor, ya que de esta manera, se logrará un cambio positivo y significativo para que las autoridades y personas poderosos, empleen macro políticas, como: un presupuesto de carbono que vendría a representar la cantidad de combustibles fósiles que se podrían quemar sin afectar la estabilidad del clima, políticas económicas globales de sostenibilidad e igualdad, reconocimiento de la deuda medioambiental que permita establecer objetivos de emisiones más estrictos para los países industrializados y transferir tecnologías limpias a los países en desarrollo, como el Ecuador; empleo del viento y las olas como generadores de energía limpia a través de turbinas o aspas de viento, fomentar la capacidad de absorción del dióxido de carbono por parte del mar, aumentando la concentración del fitoplancton que capta el gas de la atmósfera, y utilización de la energía solar como generador de energía a través de paneles solares. Sin lugar a duda, a través de la aplicación de las diferentes energías limpias, se podría llegar a implementar estos mecanismos como grandes generadores y proveedores de energía a nivel mundial. (Fuente: Dinyar Godrej, “Cambio Climático”, Pág. 123- 124)

 Fundación, acerca del objetivo del  proyecto, el cual consiste en la implementación de la RSC con el medio ambiente, como una política institucional que ayude a disminuir el calentamiento global. 

 

 

 

 

Pero mientras esperamos la revolución, no estaría mal aplicar un poco el sentido común en el campo del ahorro de energía y uso correcto del papel, ya que, sería posible reducir las emisiones y gastar menos dinero.

 

Las investigaciones sobre la adecuación de las casas u oficinas en el mundo occidental, hoy en día sugieren a los arquitectos que se debe prestar más atención a las cosas sencillas, como la entrada de luz solar para ahorrar en gastos de electricidad. Las construcciones de edificios de oficinas con una profundidad adecuada para que cada despacho tenga un acceso a la luz del día, también pueden descender los costos de iluminación de manera drástica, ya que se gasta grandes cantidades de luz al momento de pagar la planilla eléctrica, por causa de espacios o habitaciones obscuras.

 

Pero es maravilloso darme cuenta, que al mejorar un poco nuestras actividades se puede generar cambios significativos, porque el ahorro de energía también se puede ampliar al ámbito del transporte público. Un ejemplo, sería el sistema de autobuses de Quito y Guayaquil que está muy bien integrado y ha conseguido descender los altos índices de contaminación ambiental, según estudios realizados por parte del departamento del Municipio de Quito,  “Vida para Quito”.

  

Existen suficientes respuestas de pequeña, a gran escala, que oscilan de la tecnología más básica hasta la más sofisticada, pero éstas nunca funcionan fuera de un marco político mundial que defiende la sostenibilidad de boquilla y que se basa en una profunda desigualdad. Parece que los políticos de algunos de los países más ricos, no piensan cambiar  de manera decisiva; por esta razón, los ciudadanos tenemos la responsabilidad de llamarles la atención y actuar por nuestra cuenta.

 Una idea muy importante en relación con el ahorro, es que, con muy poco se puede hacer mucho, y que las personas podemos vivir mejor con menos. En el ámbito personal, el ahorro no supone tener un curso en ciencias, ni haber realizado un exhaustivo estudio climatológico, puede ser sencillo con tan solo acordarse de desconectar los electrodomésticos que no se usan y reciclar más.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Responses

  1. es muy preocupante estamos en momentos decicivos , que el ser humano debe decidir hacer algo o las concecuencias seran fatales para todos y ams cuando somos los responsables de todo esto , muchos animales moriran por culpa nuestra y de aquellos entes que no les importa la destruccion de nuestro ecosistemas , bueno se nos acorta el tiempo espero que se proteja a nuestros animales y hijos de la tragedia congelandolos , parar vidas , para que terminen como deben ser , pero no haci , me siento tan culpable como los responsables


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